La Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BolsaCER) expresa su apoyo a las empresas productoras entrerrianas de biodiésel y advierte sobre el impacto que podría generar el proyecto de ley de biocombustibles, con media sanción del Senado de la Nación, en la continuidad de las plantas regionales, el empleo y el agregado de valor en origen.
En representación de la cadena agroindustrial de la provincia, la institución analizó el proyecto y consultó a las empresas elaboradoras radicadas en Entre Ríos, a fin de evaluar sus implicancias para el entramado productivo provincial.
La BolsaCER comparte los objetivos de incrementar el corte de biodiésel, ampliar la demanda de aceite de soja y promover mecanismos de competencia que reemplacen los cupos y precios fijados por el Estado. Sin embargo, considera que el diseño de la propuesta aprobada no garantiza condiciones equitativas para las empresas regionales y podría reducir significativamente su participación en el mercado.
Un esquema que pone en riesgo a las plantas regionales
El cronograma previsto en el artículo 38 del proyecto reduciría la participación de las empresas no integradas del 7,5% actual al 4% en 2031, mientras que el segmento de libre negociación alcanzaría el 6%. En términos de volumen, el segmento de las pymes pasaría de 902.700 a 481.440 toneladas anuales, lo que representa una disminución del 47%.
A esta situación se suma la desventaja logística que enfrentan las plantas del interior. Las instalaciones entrerrianas se encuentran a 124 y 178 kilómetros del puerto de Rosario, lo que incrementa los costos de abastecimiento de materia prima frente a las empresas ubicadas en el polo aceitero.
Para la BolsaCER, la competencia debe promover la eficiencia y la inversión, pero también contemplar las condiciones territoriales en las que operan las empresas. De lo contrario, la mayor demanda que genere el incremento del corte podría beneficiar principalmente a las grandes aceiteras integradas, en detrimento de las industrias regionales.
Producción, empleo y agregado de valor en Entre Ríos
Las plantas de biodiésel cumplen un papel estratégico en las economías locales: generan empleo, demandan soja a productores de la zona y dinamizan la actividad de las extrusoras, el transporte, la logística y los servicios asociados.
La Institución advierte que el debilitamiento de estas industrias no solo afectaría el empleo y la actividad económica local, sino también las posibilidades de desarrollar nuevas oportunidades vinculadas con los combustibles sostenibles de aviación y los combustibles marítimos.
Además, se considera necesario que el nuevo marco regulatorio brinde previsibilidad y seguridad jurídica a las inversiones realizadas bajo la legislación vigente, evitando disposiciones que puedan perjudicar a empresas que desarrollaron sus operaciones conforme a las reglas establecidas.
Una propuesta para ampliar el mercado y sostener la industria regional
Frente a este escenario, la BolsaCER acompaña la propuesta impulsada por las pymes regionales del sector, que plantea elevar el corte de biodiésel al 12,5% y establecer un esquema de participación compuesto por:
.- Un 5% destinado a plantas regionales ubicadas a más de 80 kilómetros del puerto.
.- Un 2,5% para empresas no integradas del polo aceitero.
.- Un 5% correspondiente al segmento de libre mercado.
La propuesta contempla mecanismos de licitación competitiva en los tres segmentos, con el objetivo de promover la competencia y eliminar los cupos y precios fijados por el Estado, sin reducir la participación que actualmente abastecen las plantas regionales y las empresas no integradas.
De este modo, se busca ampliar la demanda de biodiésel, incorporar a las grandes empresas aceiteras al mercado interno y preservar las capacidades industriales que generan empleo y valor agregado en el interior productivo.
Una oportunidad para toda la cadena agroindustrial
La BolsaCER sostiene que la actualización del marco regulatorio de biocombustibles debe constituir una oportunidad para el conjunto de la cadena agroindustrial, con reglas que impulsen la competencia, promuevan nuevas inversiones y fortalezcan las economías regionales.
Se respalda el incremento del corte y la apertura del mercado, pero se solicita que el proyecto contemple mecanismos que permitan la continuidad de las plantas regionales.
El objetivo es avanzar hacia un mercado más competitivo sin comprometer el empleo, la producción y el agregado de valor en origen que las empresas entrerrianas aportan al desarrollo provincial.